• Isaac Gabriel Badillo

Diferencia entre arrendamiento puro y financiero / arrendamiento puro y financiero

Actualizado: jul 13





Hola hola amigos, es un placer para mí saludarles de nuevo.

Para quienes nos visitan por primera vez, yo soy Isaac Badillo y como es de costumbre hoy les redacto un

tema bastante interesante, que además, podría servirles de

herramienta para su camino al éxito.


Existe una tendencia cada vez más frecuente entre las grandes

empresas y los negocios bien gestionados en general. Los tiempos

actuales los han impulsado a encontrar la respuesta a la necesidad

constante de desarrollo, en la adquisición de activos bajo el concepto

de arrendamiento.


El Arrendamiento Puro o Arrendamiento Operativo será nuestro tema

a tratar el día de hoy. Antes de abordar cuales son las ventajas de

este instrumento, es importante que aclaremos algunos conceptos.



¿En qué consiste?


El arrendamiento es básicamente la obtención de un bien

perteneciente a otra persona, que te permite hacer uso temporal de

este a cambio de cierta cantidad de dinero. Es necesario que

establezcamos las diferencias entre arrendamiento puro y

arrendamiento financiero, ya que los conceptos de estos dos tipos de

arrendamientos suelen confundirse.


En el arrendamiento financiero, los pagos se consideran como parte

del precio a pagar por el bien. Esto implica que el valor de compra

será menor al final o que se podrá extender la renta por una cuota

menor. Lo cierto, es que el cliente pasa a ser el propietario fiscal del

bien pese a que el arrendador se mantenga como propietario legal.

En cuanto al arrendamiento puro, el cliente solo está pagando por los

beneficios que implican poseer el activo. Este bien tiene un precio

correspondiente a un tiempo determinado, cuando termina este

convenio el activo debe devolverse al propietario.


Ventajas del Arrendamiento Puro


A continuación, algunas de las razones que hacen del arrendamiento

puro una opción factible para el desarrollo de una empresa.

El arrendamiento puro es un recurso ideal para las empresas que

quieren obtener los mismos beneficios de un bien sin necesidad de

descapitalizarse. Se puede contar con el bien productivo desde el

principio, habiendo hecho un pago inicial mínimo, conservando una

mayor disponibilidad de capital y reduciendo la dependencia de los

créditos bancarios.


A través del arrendamiento puro se deduce el costo por impuestos

sobre la renta. Es decir, estos gastos suelen despreciarse ya que el

cliente no es el encargado del mantenimiento ni del pago de

impuestos.


Pero quizá la principal razón por la cual a día de hoy las empresas se

apoyan en el arrendamiento, es la capacidad que les da este

instrumento de adaptarse a un entorno en el que los avances

tecnológicos están a la orden del día.


Actualizar constantemente los equipos y las tecnologías que permitan

optimizar los procesos es una tarea más sencilla con el arrendamiento.

Deshacerse de algunos equipos luego de que estos hayan cumplido

su vida útil suele ser complicado. Sin embargo, basta con devolverlos

al proveedor si estos estaban bajo arrendamiento.


Cabe destacar que una arrendadora de calidad le invertiría

constantemente a sus equipos, sin necesidad de que deba variar la

cuota de pago del cliente.


Dicho esto, podemos concluir que el arrendamiento puro es una gran

herramienta de apoyo si se desea mantener los equipos actualizados y

si no se quiere hacer un gran desembolso inicial. Si el arrendamiento

se lleva a cabo de la manera apropiada, este resulta más factible que

ser propietario de los bienes.


Se debe tomar en cuenta el tiempo de duración del contrato para que

este pueda ser aprovechado al máximo. Una vez vencido el plazo, se

puede negociar un nuevo contrato, pero la opción de compra está

descartada, ya que en el arrendamiento operativo la inversión

corresponde al uso.


Y bueno amigos, eso fue todo por hoy. Espero que este articulo les haya

sido de gran ayuda y si es así no olviden compartirlo con quien pueda

necesitarlo.


Yo soy Isaac Badillo.





© 2018 por Isaac Gabriel Badillo.